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José Benet Espuny.
Pintor.

Técnica: Óleo, dibujo, grabado
Estilo: figurativo
Ciudad: 43500 Tortosa
Calle: Barranc de Caputxins, s/n
Teléfono: 977 44 33 36


Texto de Vicente J. Amiguet /
Francesc Basco Gracià

INGRESA EN LA ESCUELA DE BELLAS ARTES

En 1942, aconsejado por Francesc Pérez Dolz, ingresa en la Escuela Superior de Bellas Artes "Sant Jordi", de Barcelona, donde tuvo como profesores a Rigobert Solé, Lluís Muntané, Enric Monjo, Armand Miravalls, Ernest Santasusagna, Miquel Ferré y Luís Monreal y Tejada. Tuvo contactos con los paisajistas Joan Serra y Josep Amat. Tras tres años en Barcelona, aconsejado por Pérez Dolz, Miravalls y Monreal, en 1945 trasladó sus estudios a Madrid, en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, donde se graduó como profesor de Dibujo, y estudió tres años de grabado calcográfico. De su época de Madrid, Benet Espuny recuerda con cariño a Esteve Botey, profesor de grabado, y Manuel Benedito, profesor de Pintura. Este último solía decirle: "El paisaje hay que verlo y observarlo bien al natural, y luego, que salga espontáneo por el corazón. No otra cosa es el arte, ya que tiene que ser humano y sentido (lo demás son camelos...)".


Con Enric Monjo, que fue profesor suyo de Anatomía en Barcelona, junto a la
foto de una obra del escultor. Se trata de un paso de la procesión de Semana
Santa que Monjo hizo para Tortosa. Fue tomada en Nueva York hacia 1956.

PRIMEROS GALARDONES

El joven artista tortosino destacó pronto en la capital de España, donde le fueron reconocidos sus indudables méritos. Obtuvo el premio de grabado y las pensiones del "Paular" y "Rodríguez Acosta" de Granada, en pintura de paisaje. En 1948 fue galardonado con el Gran Premio del Paisaje, que le convierte en pensionado de Número, por oposición, de la Academia de Bellas Artes de España en Roma. Este importante galardón le permite vivir, durante cuatro años, en diferentes capitales europeas. Dibujando y pintando visita museos en Francia, Gran Bretaña, Bélgica, Holanda, Austria, Alemania y los Países Escandinavos, estudia a los grandes maestros en París y conoce a Picasso.

Su mayor atención era para los paisajistas holandeses del siglo XVII, los impresionistas del Jeu de Paume y los precursores ingleses. Desde entonces, en palabras de González Cirer, "orientó su pintura hacia una mayor simplificación, apoyada en el estudio profundo del natural y en la intuición de los valores compositivos y cromáticos. Metido de lleno en la intimidad del paisaje, supo encontrar la palabra justa y la frase adecuada..."

En 1953 regresó a España y exhibió su obra en Barcelona, Olot, Madrid y Tortosa. En su ciudad natal ganó una plaza de profesor en la Escuela de Arte.

MADRID: UNA LECCIÓN DE ARTE

El critico de arte de Radio España en Madrid, José Prado López, el 26 de mayo de 1955, decía lo siguiente: "En el Salón Dardo ha inaugurado José Benet otra extraordinaria exposición en la que la belleza, la inteligencia, la facilidad y la emoción se reúnen con sana alegría para dar una lección elocuente de serenidad y de arte a tanto desgraciado existencialista como anda por el mundo, desentonando del concierto universal del sentido excepcional que debe presidir la creación artística".

"José Benet -añadía- se presenta en plan estético y pedagógico a la vez; con esa seguridad de una madurez bien aprovechada en la lucha y no desnuda de conocimientos y de sentimientos como esa otra juventud del disparate y la disonancia atrabiliaria. En el conjunto podemos admirar óleos con paisajes de distintos países de Europa, cada uno con su luz, con su ambiente, con su tristeza o su alegría; dibujos extraordinarios, como una acusación a tanta ignorancia actual en el arte que llaman - mal llamado moderno - los que lo practican; grabados en distintas facturas y procedimientos, con una hondura de oficio verdaderamente ejemplar. Y en todo el conjunto un algo especial de espíritu y materia en colaboración, que expresa una penetración inteligente en el alma de la luz y el color".

Y, al final, concluye: "José Benet puede estar satisfecho de su esfuerzo y seguro de la admiración de los mejores".


En el Café Greco, conocido lugar de encuentro de
artistas en la Roma de los años cincuenta.

PRIMERA EXPOSICIÓN EN TORTOSA

El 17 de marzo de 1945 exhibe su primera exposición individual en la Biblioteca Popular de Tortosa, del 17 al 27 de marzo, con trece óleos (Barranco del Rastro, Calle de Santa Clara, El Ebro, Estrechos de Bitem, Piteras, el Puerto de Barcelona, el Parque de la Ciudadela y unas marinas, también referidas a Barcelona) y 17 dibujos (Tortosa y el Ebro, Orilla del río, Calle típica de Tortosa, Santa Maria del Mar y otros dibujos referentes a Barcelona).

"Recordaré siempre aquellos días con emoción -confiesa-. Vendí mi primer cuadro al señor Ballester, un exportador de aceite. El tema era el puente sobre el Ebro, a su paso por Tortosa, hundido durante la guerra; se veía el Palacio episcopal detrás". Presentó la exposición el profesor de Bellas Artes, Luis Monreal y Tejada, quien escribió que Tortosa debía ver con especial satisfacción la exposición del joven pintor y dibujante.

Significó que los artistas tienen la misión de expresar el índice de espiritualidad de los pueblos, y por ello las ciudades han de tener un interés vivo en que sus artistas prosperen y vengan a ser pregoneros de la cultura de aquel lugar en que vieron la luz. Remarcó que Tortosa tiene una rica tradición artística, que en siglos lejanos se traduce en su maravillosa floración gótica y que, en épocas recientes, se manifiesta en una serie de pintores de mérito, entre los que, a veces, descuella el genio portentoso de Francisco Gimeno.

"A esta tradición viene enlazado José Benet - destacó Monreal -, pintor de vocación decidida, a cuyo servicio pone el tenaz entusiasmo de su vigorosa juventud. Desde las aulas de la Escuela Superior de Bellas Artes de San jorge viene a ofrecer las primicias de su arte a la ciudad donde nació. Su gesto es simpático y generoso; a él debe corresponder Tortosa prestando calor y ayuda a este muchacho, que ha de darle días de gloria por la inspiración y el trabajo de su temperamento de artista".

LA OPINIÓN DE GONZÁLEZ CIRER

Francisco González Cirer, prestigioso critico de arte y catedrático del Instituto de Tortosa, hoy jubilado, ha escrito en varias ocasiones sobre la obra de Benet Espuny. En una de sus acertadas criticas afirma que "metido de lleno en la intimidad del paisaje, Benet Espuny supo encontrar la palabra justa y la frase adecuada, que transmitieran esencias y anécdotas de los temas considerados, en un contexto de sensaciones donde cuajaba la unidad de cada trabajo. Se sintió y se siente atraído el pintor por la horizontalidad del delta, tierras encharcadas y cielos brumosos, en las que los grises alcanzan protagonismo, en amplia escala de matices, y la luz matiza sus vibraciones en la cargada atmósfera; por el Ebro heroico de Miravet, con el color llevado a tonos de mayor fuerza; por la abrupta condición del paisaje de la Terra Alta y sus violentos contrastes: la ternura de la viña primaveral junto a la roja tierra de cultivo, la mancha del pinar y el abanico de azules y grises de los montes y cielos. Lo que amamos más de la obra de Benet Espuny es la delicadeza con que ve y traduce los estados del alma del paisaje, su espontáneo hallar los elementos esenciales del tema y lo certero de su jerarquización. Este estar todo en su sitio se ofrece al espectador a través de una pincelada transparente y neta, solista, en algún modo, en este concierto de la naturaleza".

LA VISIÓN DE FRANCESCA ALIERN

La escritora Francesca Aliern i Pons retrata de este modo al pintor: "Viatger incansable, quasi un nòmada inquiet, es mogué d'un país a l'altre amb la delectació de l'observador àvid de recollir la bellesa que, entrant-li pels ulls, recorre com una dèria pel seu cos, impulsant-lo a agafar el pinzell, potser el llapis, per plasmar paisatges naturals i urbans sobre la tela, tal vegada aprofitant un tros de paper per prendre un primer apunt i que després magnificà en un esclat de colors, d'uns dibuixos que no són altra cosa que lloances a la natura, als àmbits quotidians i a aqueixos racons, que de tan veure's i estimar-los, portem al cor com una nafra dolça. Tanmateix, no és estrany que en el seu ample pelegrinatge, hagi deixat retalls de vida convertits en art, per tots els indrets del món. El dibuix, en la pintura d'en Benet és aeri, límpid, cristal·lí i lluminós".

"Tot i respondre als mateixos temes que els dibuixos, el gravats de Benet Espuny són més arquitectònics i els podríem definir, quasi exactament, tal com Le Corbusier va definir l'arquitectura: Un joc magnífic de volums al sol".

"A partir de la dècada dels seixanta -escriu Aliern -, la seua gran època de gravador, la mestria i ductilitat de l'ofici aconsegueixen equivalències de qualitat pictòrica. De les verticals dominants de les estampes primeres, passarà a un cultiu de les horitzontals i altre cop a les verticals i obliqües, que fan que alguns dels seus paisatges esdevinguin una mena de síntesi del paisatge urbà. Peró aquesta monumetalitat que, per exemple, ell va trobar en els gravats de Ronda o Arcos de la Frontera, també la troba i l'arranca, paradoxalment, en el paisatge domèstic i senzill de l'horta tortosina".

"Amb els paisatges fet a la vora del riu - destaca l'escriptora - Benet es refugia en la puresa quotidiana, sense buscar aspiracions sublims o pintoresques. Els aspectes que veiem en els seus gravats no son "artístics", com els que abans havia gravat a París, Venècia, Florència o Roma, si no normal, quasi ordinari, penetrant d'una humanitat agrícola. El paisatge de les terres de l'Ebre, fet de camins polsosos, de fruiters obscurs, de boscatges i muntanyes sense turons, delicadament tallats, ni arbres florits i decoratius, ni estanys amb reflexes daurats o parpelleigs de flors, és el que Benet es dedica a copsar. Des d'Horta de Sant Joan amb les roques de Benet, passant per la quadrícula dels ceps de Gandesa, per baixar per la Serra de Cavalls, Miravet, l'Assut de Xerta, Mig Camí, Mont/caro i riu avall fins arribar a la immensa planícia del delta".

CONOCE A PICASSO

Durante su estancia en París conoce a Picasso, en una exposición de esculturas que tenia como tema central "La cabra" que había dibujado en Els Ports de Horta, cuando estaba hospedado en la casa de Pallarés. Según explica Benet, Picasso se emocionó cuando, hablando con él, recordaban España y, en especial, Horta y Tortosa. Le preguntó si estaba todavía el Hostal de la Barana, junto al río Ebro, donde se alojaba cuando iba a Tortosa. Benet nos muestra una dedicatoria de Picasso que data de 1952, cuando presentó en París "La Chèvre".

También en París fue vecino de habitación de Narciso Yepes. Cuarenta años después se encontrarían en un recital que el insigne músico ofreció en Tortosa.

El año 1952, Benet obtiene la medalla nacional por su óleo "Trastevere", pintado desde la Academia de Roma. La obra se halla hoy en el Museo Reina Sofía de Madrid. El tema de la tesina de licenciatura fue un pequeño cuadro del Trastevere también.

En 1953, el pintor regresa de Roma y se instala en Tortosa. Expone en Olot, Barcelona, Madrid y Tortosa.

LARGA ESTANCIA EN NUEVA YORK

En 1955 concursa y obtiene, por unanimidad del tribunal, otro importante galardón: la pensión Conde de Cartagena, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que le permitió una larga estancia en Estados Unidos, y especialmente en Nueva York, cuyos mil rostros recogerá en magníficos dibujos y óleos. Fue un viaje de estudios y, a la vez, de trabajo; no en vano presentó una muestra en la Barzansky Galery, de Nueva York, bajo el patrocinio de la Embajada española, y figuró en una colectiva celebrada en el Waldorf Astoria.

De allí pasa a Venezuela, a principios de 1957, y visita y dibuja en Ecuador y Colombia, antes de fijar su residencia en Caracas (Venezuela), donde contrae matrimonio y trabaja como jefe de dibujantes en el Ministerio de Educación. En este país su actividad fue incesante. Viajó constantemente por toda la nación pintando, y trabajó para el Ministerio de Educación en serigrafía e ilustración de libros y como profesor de Arte y dibujo. En esta misma época, realiza una importante colección de dibujos de las ciudades coloniales del país para la Creole Petroleum Corporation, y después, de las instalaciones industriales del lago de Maracaibo, los castillos de Guayana, Puerto Cabello, Cunamá, islas de Margarita y de Toas (llamada la isla de las perlas, donde se hallan los restos de Nueva Cádiz). Colabora en varias revistas: "Reportajes" y la "Shell". Fue profesor de Dibujo de la Escuela Nacional de Enfermería en la Ciudad Universitaria de Caracas, donde enseñó Anatomía.

SE CASA EN VENEZUELA


Josep Benet Espuny y Aveda Rosa Uzcategui contraen matrimonio
en Barinitas (Venezuela). Era el día 5 de agosto de 1958.

En Venezuela se casa con Àveda Rosa Uzcatègui el 5 de julio de 1958, de cuya unión nacieron tres hijas venezolanas: Yhajaira, Rosa Beatriz y Mónica. Las tres han heredado la inquietud viajera de su padre. Rosa Beatriz estuvo mucho tiempo en Islandia y allí en, Reykjavik, nació su primer hijo. Ahora viven en Barcelona. Yajaira se casó en Ridgefield, Estado de Coonecticut, en U.S.A. Ahora regresaron todos a Tortosa donde vive con su marido, Pat Smith. Mónica es profesora de Dibujo en Tortosa, y su marido de la UNED, en la capital del Bajo Ebro, también.


Las tres hijas de Benet Espuny, Yajaira, Beatriz y Mónica,
junto a su madre Aveda Rosa. Corría el año 1964.


La madre de Benet Espuny visita Caracas en 1960. Aquí
la vemos junto a Aveda Rosa y su nieta mayor, Yhajaira.

REGRESA A TORTOSA

En 1971 regresa a Tortosa con su familia. Se readaptó poco a poco a su paisaje y se preocupó sólo de su vida de hombre y artista, a la que dedicó todo su tiempo tras veinte años de ausencia y peregrinaje artístico. "Sus exposiciones se suceden y su pintura tiene cada día más música, placidez y ensueño, pero también de belleza profunda y dramática, tanto en el paisaje, su principal actividad, como en el retrato o en la naturaleza muerta". En 1973 reemprende su labor como profesor de la Escuela de Arte de la Diputación de Tarragona, donde imparte clases de grabado calcográfico y color, y se encuentra de nuevo con el paisaje que tanto le inspiró. En septiembre de aquel mismo año expuso en el Centre del Comerç. Hay que destacar la exposición que exhibió en 1982 de 192 dibujos, grabados y litografías en el palacio Oliver de Boteller de la Generalitat de Catalunya, en Tortosa.

Benet Espuny expone, también, en Madrid, Barcelona, Valencia Castellón, Tarragona, Gandesa, l'Hospitalet de l'Infant, París y New Milford (U.S.A.)

SE LICENCIA EN LA COMPLUTENSE

En 1980, a los sesenta años de edad, se licencia en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, una muestra más de su carácter de infatigable estudioso del Arte. El profesor Pardo Galindo dirigió su tesina, sobre el cuadro "Il Trastevere", que había pintado en Roma desde la plaza de San Pietro in Montorio, donde residió cuatro años en la Academia de Bellas Artes de España en Roma, como pensionado de Paisaje. El cuadro está pintado sobre "tablex" preparado con un fondo rojo, realizado desde la misma explanada de la entrada a la Academia de España. Dice su autor que en él "quiere captar el alma y la poesía de estas mañanas maravillosas romanas, en que, y a pesar de un sol fuerte, flota una bruma del Tíber que lo envuelve todo, y que unifica con una irisación el color, con mil matices dentro de la unidad de tonos y valores cromáticos..."

El Marqués de Lozoya, que estuvo con Benet Espuny en Roma, como director de la Academia de España, señala que "Benet estaba obsesionado por los panoramas de Roma, que detallaba en óleos sobre lienzo o en pasteles sobre cartón con una precisión "de arquitecto", con una luz que bañaba de un modo uniforme la gama de ocres y de rosa".

El 25 de marzo de 1981, la Reial Academia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi le elige, por unanimidad, Académico Correspondiente por Tortosa, siendo presidente de la misma Frederic Marés, que recompensa de prestigio la ingente labor de toda una vida dedicada a la creación artística con amor y con pasión admirables.

VIAJERO IMPENITENTE

Benet Espuny es hoy un artista universal. Como paisajista le ha gustado siempre viajar. Las Terres del Ebre le han quedado pequeñas. Con motivo de una visita a su hija Rosa Beatriz, que vive en Islandia, recorre la isla y pinta, se traslada a Groendandia; regresa a Tortosa y exhibe una exposición con los cuadros realizados. Cuatro años mas tarde, repite el mismo viaje y esta vez se queda en Reykjavik, donde vivía su hija Rosa-Beatriz. Desde allí continúan a los Estados Unidos, donde vivía su hija Yajaira, en la ciudad de New Milford. Pinta y la ciudad le monta una gran exposición de sus obras, de la cual la prensa de hace considerable eco.


Los pensionados de la Academia de Bellas Artes de España en Roma posan con su director, Fernando Labrada. De
izquierda a derecha: Benet, Villaseñor, Conejo, Molezún, Labrada, Pardo Galindo, Cruz Solís, Alegre y Mustieles.

Desde USA regresa de nuevo a Venezuela, donde, después de tantos años de ausencia, recala durante ocho meses. Realiza una gira pictórica por los Andes, visita varias localidades a dos mil y tres mil metros de altitud, y se pasa los días pintando. Es como un homenaje y quizás un adiós a la tierra que lo acogió durante tantos años, donde encontró el amor y constituyó una familia. De regreso a Tortosa, exhibió una exposición en el Centre del Comerç con más de veinticinco cuadros pintados en aquellas latitudes.

A sus casi 80 años de edad, el espíritu viajero de Benet Espuny no decae. Ha vuelto a los países nórdicos y con una autocaravana ha recorrido el resto de Europa que no conocía: Praga, Berlín, Helsinki... Del norte de Alemania, en "ferry", al sur de Suecia; de Estocolmo a Helsinki, en "ferry", naturalmente. Y luego subir y subir..., hasta el final del mar Báltico, y llegar a Rovanievi, capital finlandesa de Laponia. Cruza y navega por Laponia y, en "ferry" otra vez, a la isla donde está situado el Cabo Norte; dormir allí mismo con la auto-caravana y hacer las consabidas fotos del Sol de media noche. En la bajada visitan la ciudad más septentrional del mundo: Hamer-fes, y otra vez bajar y bajar... (lo había hecho ya en 1951), hasta llegar a Oslo y Bergen, que también había visitado en 1951. Ya no regresaron por Oslo, sino por Kristiansand; otro "ferry" les trasladó al norte de Dinamarca, hasta regresar a casa de nuevo.

En 1998 recorrió la Europa que no conocía... Trieste, Eslovenia, Croacia, Hungría (claro..., Budapest!), con retorno a Austria por Eslovaquia..., y poder ver la catedral por dentro, ya que en 1951 la dibujó, pero sólo la pudo ver por fuera, por estar, como la de Estrasburgo y Colonia (que también dibujó y grabó) en periodo de restauración.

EXPOSICIÓN EN EL CASINO DE TARRAGONA

En noviembre de 1999 exhibe su última exposición, una magnífica colección de grabados, en el Casino de Tarragona. Las planchas originales pertenecían al Museo de Calcografía Nacional. Grabados de Benet están presentes en colecciones tan importantes como la Hispánic Scociety. En el Metropolitan Museum de Nueva York le adquieren obra y regala un grabado de Tortosa para que esté presente allí su ciudad natal. La muestra fue presentada por Manuel A. Marqués, licenciado en Bellas Artes, pintor y ex alumno de Benet, autor de su biografía.

La escritora Francesca Aliern i Pons decía en aquella ocasión que "es una veritable pena que un pintor de les qualitats d'en Benet no hagi rebut a la seva terra, aqueixa terra que ell ha mostrat arreu del món en les seues innumerables exposicions, el reconeixement que mereix. Encara estem esperant que les autoritats culturals de la ciutat de Tortosa i del nostre país, retin un homenatge a aquest artista que ha passejat el nom de la capital del Baix Ebre i de Catalunya per tot el món. De vegades, la memòria s'esvaeix dúctilment, tanmateix com l'arena dels antics rellotges, que assenyalaven el pas d'una sola hora. Benet no ha de passar en la memòria de Tortosa com un estel fugisser. No és aquest el seu cas. Jo, humilment i esperant que algú reculli el suggeriment, gens exagerat, demano per Benet Espuny la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya. Crec que la te ben merescuda".

ASENTADO EN TORTOSA

"Con una vida familiar feliz - decía el Marqués de Lozoya -; con una larga serie de triunfos; con un tesoro de recuerdos e impresiones de gran viajero, José Benet Espuny se ha recluido en el bello y recatado ambiente de su ciudad nativa. Le deseo en ella que, en una vida extensa, conserve el alegre optimismo, la ilusión de los tiempos en que convivimos en la Academia/convento de San Pietro in Montorio".

Como homenaje a toda una vida dedicada a pasear el nombre de Cataluña y de España por el mundo de la mano de su arte, el Port de Tarragona que preside Lluís Badía i Chancho le ha dedicado una Retrospectiva en el Tinglado 1 del Moll de Costa, que se inaugura el 14 de junio de 2002 y estará abierta hasta el 14 de julio del mismo año.

Parece que Benet Espuny se ha asentado definitivamente en su amada Tortosa, donde vive con su familia. Aquí empezó y aquí ha dejado de pintar... Ley de vida... El primero de agosto de 2002 cumplirá 82 años de edad. Felicidades, maestro.

EXPOSICIONES COLECTIVAS


El matrimonio Benet - Uzcategui en la galeria Quixote de Madrid,
conversando con su amiga Aurora Materos. Era el año 1972,
poco tiempo después de su regreso de Venezuela.

1940: Biblioteca Popular, Tortosa.
1943: Ràdio Lleida, Lleida; Reial Cercle Artistic de Barcelona; Palau de la Virreina de Barcelona.
1945: Palau de la Virreina de Barcelona
1946: Becados del Paular, Arcos de la Frontera; Real Círculo Artístico de Madrid; Grabado Español contemporáneo, Palma de Mallorca.
1948: Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid; Artistas Contemporáneos, Tortosa.
1950: Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid; XXV Biennale Internazionale, Venecia.
1951: Cité Universitaire, Paris.
1952: Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid; Mostra della Academia Spagnola, Roma; Mostra Artisti Stranieri, Roma.
1953: Mostra Internazionale delle Academie di Belle Arti, Milán; Mostra Artisti Stranieri, Roma.
1954: Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid; "Barcelona antiga", Ateneu Barcelonés, Barcelona.
1955: Feria del Arte, Tarragona; "El grabado actual", Tortosa.
1956: Waldorf Astoria, Nueva York.
1984: Salon des Nations, París.

EXPOSICIONES INDIVIDUALES

1945: Biblioteca Popular, Tortosa.
1947: Sala Recreativa de Juventudes, Tortosa.
1952: Oficina de la Embajada Española, Roma; Falun, Suecia; Galería San Marcos, Roma.
1953: Sala Armengol, Olot; Ayuntamiento de Tortosa.
1954: Sala Argos, Barcelona.
1955: Sala Dardo, Madrid.
1956: Barzansky Gallery, Nueva York
1961: Casa de Andalucía, Caracas.
1967: Centro Venezolano Americano, Caracas.
1968: Club Cróele, Caracas; Casa de la Cultura, Maraçy; Centro C.A.D.A., Caracas.
1970: Galería Asensi, Caracas.
1971: Club de Maestros. Federación Venezolana de Magisterio. Caracas; fundación Rosa Alarcón, Caracas; Centre del Comerç, Tortosa.
1972: Sala Quixote, Madrid.
1973: Centre del Comerç, Tortosa.
1975: Sala Hoyo, Valencia; Centre del Comerç, Tortosa.
1976: Galería Nonell, Castellón; Galería Grifé y Escoda, Barcelona.
1977: Centre del Comerç, Tortosa.
1978: Sala del Foment, Gandesa.
1979: Centre d'Iniciatives i Turisme, Tarragona; Centre del Comerç, Tortosa.
1980: Galería Art-7, Tarragona.
1981: Centre del Comerç, Tortosa.
1982: Galería Grifé y Escoda, Barcelona; Casa de la Cultura, Tortosa; Sala Marquès, l'Hospitalet de l'Infant.
1983: Centre del Comerç, Tortosa; Sala Marquès, l'Hospitalet de l'Infant.
1985: Centre del Comerç, Tortosa.
1988: Centre del Comerç, Tortosa; New Milford, Connecticut (USA).
1989: Centre del Comerç, Tortosa.
1995: Centre del Comerç, Tortosa.
1999: Sala del Casino de Tarragona.
2002: 14 de junio al 14 de julio: Retrospectiva en homenaje a Josep Benet Espuny, en el Tinglado 1 del Moll de Costa del Port de Tarragona. Será su última exposición y, a la vez, el colofón a su obra y a una vida amorosamente intensa dedicada al arte. Efectuará la presentación el que fue su profesor don Monreal y Tejada, que fue quien presentó la primera exposición de Benet Espuny y tendrá el honor de realizar la última del insigne maestro.
2002: Durante el mes de septiembre, exposición en el Centre del Comerç de Tortosa, organizada por el equipo directivo, con motivo de las Fiestas de la Cinta.

Vicente J. Amiguet.
Francesc Basco Gracià

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