(Por F. Basco Graciá)
Maria José Sánchez - Iranzo nació en Sagunto (Valencia). A los cuatro años de edad fijó su residencia en Tarragona, por motivos profesionales de su padre. En la histórica y bella ciudad catalana discurrió su juventud y en ella ha fundado una familia. Se siente una tarraconense más, pero sin olvidar sus raíces levantinas. Su casa se alza a unos pocos metros del mar, en el Paseo Marítimo Rafael de Casanova. Desde su estudio contempla la magnifica playa del Milagro, una abierta hoz de arena dorada acariciada por la blanca espuma de las suaves olas y claro azul del Mediterráneo. Desde allí todo es cielo, agua y Naturaleza.
Maria José siente una verdadera pasión por nuestro mar latino, que puede apreciarse en sus preciosas marinas, sin olvidar los paisajes pirenaicos y los recoletos pueblos de tierra adentro. Tiene un marcado amor por la Naturaleza: su vista se remansa en los mil colores del mar; en el silencio armonioso de las ancestrales piedras de los pueblos de montaña; en la belleza intima de la luz, que juega a colores entre las arboledas... Le encantan los bodegones, los temas florales, plenos de sencillez, armonía y color.
SU VOCACIÓN
Su vocación se inició en la infancia. Comenzó a pintar como "hobby", al aire libre, temas referidos a la Naturaleza. Más tarde, cursó estudios de Pedagogía y ejerció como profesora durante varios años. Hace unos diez años, vuelve a primer plano aquella temprana vocación de la infancia, dormida en los más profundo de sus sentimientos. Decide dedicarse a la pintura y cursa estudios durante cuatro años en la Escola Sanvicens de Barcelona, donde perfecciona la técnica. Esta fructífera etapa hace brotar con más fuerza y convicción su vocación artística, donde el óleo es la técnica que más le atrae. Para ello ha contado siempre con el decidido apoyo familiar, que la ha animado a proseguir el camino iniciado, "en ese trabajar continuo que supone acercarse al arte de pintar".
UN MUNDO APASIONANTE
Ella misma nos dice que: "Es apasionante este mundo en el que no hay nada más que materia y alma; realidad y espiritualidad. Las dos formas se unen y se enlazan en una intensa e incesante comunicación: la Naturaleza. Los objetos sencillos y grandiosos a la vez, los detalles de la luz y la sombra, los colores, las formas, los sentimientos..., todo se mezcla como la misma pintura en la paleta. En ese ir y venir del pincel a la paleta - subraya Sánchez - Iranzo -; en ese observar y mirar para trasladar al lienzo lo que veo, siento y amo, consiste mi labor. Todo me interesa -añade alborozada -; todo es bello y quiero expresarme así con la pintura".
SU ESTILO
Maria José Sánchez - Iranzo define su estilo como "una pintura suelta, desenfadada y colorista". Nos recuerda las palabras de Teresa Yacer, su profesora en la Escuela, cuando dice que "la pintura es el color. Se enseña la técnica, no el arte; hace falta que cada uno encuentre su propio camino".
La artista considera que "pintar es una actividad puramente artística en la que la técnica y la imaginación van unidas. Requiere constancia y dedicación. En ella me siento libre, y por supuesto, también es una ilusión y un lujo poder pintar e introducirme en este mundo maravilloso y apasionante".
PAISAJES Y MARINAS
Le encanta "el paisaje de Mont-roig del Camp (Tarragona), con esa luz nuestra; esas tierras rojas; sus atardeceres serenos y coloristas; la sencillez y sobriedad de sus campos de cultivo... Suspira también por "las marinas; el puerto de Cambrils, alegre y bullicioso unas veces; apacible y sereno otras..." Se emociona cuando admira el puerto de Tarragona, "con ese cielo de arco iris y su actividad permanente". Y el mar luminoso de nuestra costa, que aquí es la mar. También nos habla del puerto de Barcelona, con su inmensidad, del que ha extraído algunas obras. El Mediterráneo siempre, resuelto con una visión vibrante e intensa.
"Para pintar es necesario sumergirse en el paisaje -comenta -; en los objetos, en las flores, las frutas, las vasijas... Los observamos haciéndolos parte nuestra, y en definitiva, integrándolos en esa Naturaleza que nos envuelve y nos hace sentir mejores". El mar y el paisaje le interesan profundamente. Le atraen los paisajes del interior; allí también hay luz y color. Son tierras intensas, muy bellas, en las que se encuentra muy bien pintándolas. Para ella, un cuadro es un diálogo a través del cual transmites tus sentimientos. Pintar es vivir el arte, sufrirlo y amarlo. Considera sus obras fruto de sus sentimientos más íntimos y espirituales: se proyectan en la tela desde dentro; y las ama como tales. Pero acepta que vivan su vida, que se alejen de ella, que otras personas sean felices contemplándolas.
EL MUNDO ARTÍSTICO CATALÁN
Respecto al mundo artístico de Tarragona, Maria José lo ve en evolución constante. "Tenemos aquí muchos artistas con inquietudes múltiples y abiertos a estilos y tendencias diferentes". Opina que el mundo artístico catalán está muy considerado, "particularmente en Barcelona, que es donde más estoy. Se exhiben exposiciones de gran calidad, tanto a nivel autonómico, como nacional e internacional. Es un deleite poder contemplar obras de grandes figuras, sin necesidad de ir lejos. Allí todo está al alcance de la mano. Hay que aprovecharlo y hacer un hueco en nuestras actividades para acercarnos a las múltiples exposiciones y detenernos en ellas para interiorizar todo lo que vemos".
Continuación de la Crónica.